Lavarse las manos es uno de los hábitos de higiene más sencillos y, al mismo tiempo, una medida clave para reducir la transmisión de microorganismos. Aunque puede parecer una acción cotidiana sin demasiada importancia, hacerlo correctamente puede ayudar a prevenir distintas infecciones.
Las autoridades sanitarias recomiendan incorporar este hábito especialmente antes de comer, después de utilizar el baño, al regresar a casa y luego de toser o estornudar. La Organización Panamericana de la Salud (OPS) también destaca la importancia de mejorar la higiene de manos como parte de una cultura de prevención y seguridad en la atención de la salud.
"Párense de manos": quiénes se enfrentarán en la cuarta edición del combateUno de los aspectos fundamentales es la duración del lavado. Según el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC), el procedimiento debe realizarse durante al menos 20 segundos para favorecer la eliminación de virus, bacterias y otros microorganismos que pueden permanecer en las manos.
Qué enfermedades se pueden contraer por no lavarse las manos
Las manos pueden entrar en contacto con distintos agentes patógenos y facilitar su llegada a la boca, la nariz, los alimentos u otras superficies. Por este motivo, una higiene deficiente puede favorecer la transmisión de diferentes enfermedades.
- Gastroenteritis
- Hepatitis A
- Infecciones por parásitos
- Infecciones respiratorias
- Enfermedades de la piel
Cuándo es importante lavarse las manos
Para reducir el riesgo de transmisión de estas enfermedades, las recomendaciones sanitarias señalan algunos momentos especialmente importantes para realizar el lavado de manos:
- Antes de consumir alimentos.
- Después de utilizar el baño.
- Al regresar a casa.
- Después de toser o estornudar.